Decalogo de buenas practicas en agricultura regenerativa.
Los
agregados estructurales o terrones son los que por repetición forman
lo que conocemos como del suelo, en el suelo encontraremos los
elementos necesarios para que las plantas puedan obtener todo lo que
necesiten, arena, arcilla, poros de agua y de aire, materia orgánica,
minerales y microorganismos.
Las raíces podrán abrirse camino a través de los espacios
creados por el paso de la macro fauna, la acción de los
microorganismos, y los espacios que dejan entre si los agregados y
también a través de los mismos.
Destrucción
del suelo Del
Bosque al desierto
Al
labrar la tierra destruimos la estructura original del suelo,
eliminando su porosidad, y textura, además de toda la vida presente
en el. Al exponer los microorganismos al aire y la radiación del sol
los microorganismos se oxidan y mueren. Al quedar el suelo
desestructurado, las moléculas más finas acabaran en el fondo y con
el tiempo crearan una dura capa conocida como pie de arado, la cual
limitara el crecimiento de las raíces y hará que no se absorba el
agua, sino que se vaya precipitando por gravedad hacia puntos más
bajos, creando lo que se conoce como escorrentía, esto es un grave
problema de erosión, ya que esta arrastrara consigo la capa fértil
de los cultivos, que en muchos casos acabara en ríos y mares, lo
cual revertirá negativamente en estos. Por otra parte hace que la
tendencia del suelo sea hacia la desertificación (sin cubierta
vegetal, sin vida microbiana)
También estaremos perdiendo
el carbono y el nitrógeno presente en el suelo, se volatilizara en
forma de gases de efecto invernadero, como metano, monóxido y
dióxido de carbono.
Los 5 reservorios de carbono son el océano, el fósil, el
suelo, la biosfera y la atmosfera. El problema actual es que hay
demasiado carbono en la atmosfera, ya que hemos quemado el carbono
fósil haciendo que este se concentre en la atmosfera. Además, la
agricultura convencional está moviendo el carbono desde el suelo y
la biosfera hacia la atmosfera. Se han movido en total
880.000.000.000 toneladas de dióxido de carbono a la atmosfera, lo
cual está desestabilizando nuestro clima, los océanos están
absorbiendo parte de este carbono, el cual esta acidificando el
océano y acelerando la extinción masiva de la vida marina.
Se
puede capturar carbono fácilmente en la agricultura, respetando la
biosfera y el suelo. No arando el suelo ni arrancando las raíces de
las plantas ya lo estaremos logrando, y si además incorporamos los
restos de poda y coscehas al propio suelo aumentaremos más aun la
fijación de carbono.
También podremos aportar materia orgánica
proveniente del quinto contenedor.
Si aumentáramos un 1% la
fijación de carbono en las tierras cultivables del país estaremos
capturando 150.000 litros de agua por hectárea al año. Si fijamos
un 2,5% de carbono en 10 años volveríamos a niveles de emisiones
anteriores a la revolución industrial(es la cifra que necesita un
país como España).
La
glomalina es una forma de carbono estable que nace de una
endosimbiosis entre las plantas y los microorganismos del suelo, los
microorganismos se alimentan de la exudación
de glucosa de las plantas y a cambio hacen bioasimilables unos
nutrientes que por sí mismas no serian capaces de absorber, este
tipo de carbono representa un tercio del carbono del suelo y puede
estar estable hasta 42 años.
Las
plantas cuando están en crecimiento se encuentran en proteólisis,
ya que se están formando sus hojas a través de aminoácidos simples
y azucares, ayudados de enzimas y coenzimas, que a su vez necesitan
de minerales y vitaminas, en cadenas proteicas. Cuando disponemos de
un suelo fértil, en el que se encuentran todos estos elementos, se
pasa a un estado de preoteosintesis, donde las cadenas ya están
unidas, es en este momento y no antes es cuando las plantas son
fuertes ante agentes externos que pudieran atacarles, ya que los
insectos, al ser proteicos y tener un bajo poder enzimático se
alimentan de aminoácidos sueltos, los cuales no estarán presentes
en una planta que se encuentre en preoteosintesis.
El
problema esta cuando la planta no tiene todos estos elementos y se
encuentra en un continuo estado de proteólisis, por lo que los
insectos tendrán acceso a estos aminoácidos simples y se
alimentaran de ella, esto puede ocurrir por dos motivos, por falta de
microbiota en el suelo, por una mala relación de nitrógeno y
carbono, o por la utilización de agro tóxicos y también abonos
químicos, los cuales son de bajo peso molecular y una alta
solubilidad, ya que estos se absorberán rápidamente por la planta
pero no contienen todos los elementos que hemos mencionado, por lo
que al absorberse rápidamente la planta tendrá un desequilibrio que
difícilmente podrá ser solventado.
Por el contrario, si
tenemos una buena microbiota y le damos a nuestras plantas abono
orgánico de alto peso molecular y baja solubilidad, el cual estará
disponible para las plantas en todo momento, gracias a estos
microbios, y se irá absorbiendo de forma gradual, nuestras plantas
estarán menos tiempo en estado de proteólisis y por tanto menos
expuestas al ataque de los insectos.
Como
ya hemos visto, un suelo vivo es aquel que tiene una gran
biodiversidad en todos sus niveles,
nos hemos centrado en el
suelo pero también es importante combinar plantas que se ayuden
entre si y contar con plantas adventicias y auxiliares que atraigan
fauna auxiliar y que cobijen todo tipo de insectos y animales, ya que
en los huertos es normal ver pájaros, conejos, erizos, topos, patos,
etc...
Es
importante hacer aportes constantes de materia orgánica, tanto verde
como seca, para asegurar una correcta relación carbono/nitrógeno,
es de vital importancia tener todo el huerto tapado, pasillos
incluidos, ya que así favoreceremos que los hongos se propaguen por
toda la parcela.
También es recomendable abonos líquidos de
inoculos de microorganismos y de purín de ortiga para mantener una
buena microbiota, abonos complejos como el bocashi, el cual nos
aporta todo lo que necesita el suelo y así tener nuestras plantas y
microorganismos bien nutridos.
Es más útil tener plantas
creciendo por todas partes que tener todo sin plantas, ya que sus
raíces labran el suelo, capturan agua, fijan nitrógeno y carbono
atmosférico a nuestro suelo, mueven y retienen nutrientes y agua,
además de albergar vida y atraer todo tipo de insectos.
Si
tu suelo esta agotado es el momento de empezar a practicar
agricultura regenerativa :-)